miércoles, noviembre 12, 2008

...



De donde siempre,
llegué regando las palabras de otra más de mis mañanas a sus surcos

Contra mi, la muchedumbre salió en silencio
y nadie si no Tu, complice,
te acercaste susurrandome las travesuras del destino...

¿te digo un secreto?

...

inconsciente,
cansado de esperar,
me senté un momento forzando las cosas para
finalmente conseguir dibujar una silueta apresurada...

La voz metálica comenzó un cuento
que parádojicamente era la parte final en otra historia

Pero hoy comenzó la fantasía que -realidad-
devolvió fuerza
a nuestra mayor convicción de aquellos tiempos

La fé conseguida aquella mañana que desperté en tu sueño
soñando este momento:

...estas imágenes de de ti, de mí y de ella
en el mar de tu cama.