Suelta sus punzadas sobre los cuerpos viajantes,
sobre los tejados,
sobre las banquetas y avenidas,
bajo la noche,
la madrugada,
en el amanecer de las vidas.
Crepita la mente,
suelta sus figuras como aliento constante,
que recorren las calles,
los rincones en penumbra,
un café,
el sueño,
son mis recuerdos en lluvia.