domingo, marzo 14, 1999

Nada

Soy una mirada de polvo en el viento de tus días
Soy la necesidad en las paredes de un armario vacío
Soy la memoria de la mano en el minuto olvidado

Llevo una membrana azul
Cicatrizante
Breve
Como escamas en los ojos

Soy los fantasmas del corredor húmedo y gélido
del sueño que te despierta
Soy tu doble cárcel en mis dos pupilas huérfanas
como los rieles de la mina abandonada

Por que te recuerdo yendo
borrando el sonido de tus pasos
Soy todo
y nada,
lamiendo mi corazón hinchado de tus besos

martes, febrero 16, 1999

La nada busca la superficie con presura


Se desplaza conteniendo la respiración
y se desliza exacto viajando la piel, el mundo


Que se resiste
Que prolonga el deseo de aire
y de acuarelas en el cielo con sus caricias-luz

Es nada
Sugiriendo necesidades ajenas a la congruencia
A la explicación que petrifica la caricia del cosmos
Que retarda la salida-llegada

Encuentro desde el que se mueve el incesante engranaje de ideas
Aliento que acumula y exhala un vacío que gira sobre mi eje y que me inunda

Presencias como yemas levitantes sobre la piel abierta
Como retorno perpetuo de la nube a la tierra húmeda
Como aroma de un paisaje que es mi esencia y anega
sentidos y sentido
...


Camino extraviado
Desquiciado en el empeño de andar los arcos que amurallan mi oculto,

Mi pregunta,


Mi insatisfacción,


Mi perpetuo retorno
al vacío
.
.
.
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